miércoles, 20 de mayo de 2009

Bibiana y los extraterrestres

Lo de la ministra de Igualdad de verdad que no tiene nombre. El poco tiempo que lleva en su cargo da ya para un libro de anecdotas, entre las cuales resaltaría sin ninguna duda su última perla, que deja en bragas (no sé si esta expresión se considera machista hoy en día) al ya famoso "los miembros y las miembras": "Un feto es un ser vivo, pero no podemos hablar de ser humano". Ante una declaración como esa, sólo cabe preguntarle a la ministra si un feto es una planta o alguna variedad de insecto, o si se le ocurre una categoría que sea aún más degradante. Sin saber lo que le enseñaron a la señorita Aído en el colegio, me permito informarle de que lo que ilustra la siguiente imagen no es un parto:


¿Cree el Partido Socialista que "Alien: el octavo pasajero" es un documental sobre la maternidad? Eso lo explicaría todo.

(El Plural, apagafuegos habitual de los desmanes del Gobierno, ya ha salido en defensa de Bibi, pero tampoco les ha salido muy bien: si lo que dicen esos científicos es que no se puede determinar si el feto es humano o no, están desautorizando también las palabras de la ministra, que dice claramente que el feto de 13 semanas no es un ser humano.)

miércoles, 13 de mayo de 2009

Rosa Díez en el Debate sobre el Estado de la Nación

"Presidente, la crisis actual es la de un modelo económico consolidado en la era Rato-Aznar, una combinación de pelotazo financiero fácil (que se remonta a Solchaga y a aquella frase célebre de que España era el país de la UE en el que más fácil era hacerse rico), trabajo poco cualificado y mal remunerado en general por empresas poco innovadoras y de baja productividad en su mayoría y burbuja inmobiliaria ligada a la expansión ilimitada del turismo y a la conversión de la vivienda en destino de la inversión del ahorro. Por eso quiero hoy insistir en que la crisis ofrece una oportunidad para cambiar de modelo económico sustituyendo el actual por uno basado en empresas innovadoras, que fabriquen productos de alto valor añadido, con un empleo productivo y cualificado (de ahí la importancia de invertir mejor en educación e investigación).
Esa es la salida progresista a la crisis, no las promesas de cobertura para los parados a costa de aumentar sideralmente el déficit público en inversiones no productivas."

El discurso ha sido un rapapolvo al Gobierno de Zapatero al que no se le puede poner ni un pero, aunque ésta ha sido, a mi juicio, la parte más brillante. El discurso entero, aquí.

Por cierto, uno de los colaboradores de Las Mañanas de Cuatro, ese del pelo cano que nunca recuerdo como se llama, acaba de decir que nadie ha hablado de la necesidad de un pacto de Estado sobre Educación para que las leyes en esta materia no cambien cada vez que cambia el Gobierno. ¿Nadie?

sábado, 9 de mayo de 2009

Leyes, el papel higiénico de los políticos

Sin que haya resolución todavía sobre la constitucionalidad del Estatuto de Autonomía de Cataluña, recurrido en muchos de los artículos que hablan de temas lingüísticos, el Tribunal Constitucional ha dado vía libre a la nueva ley de educación catalana, que suprime la tercera hora semanal de lengua castellana, algo que ya se venía haciendo en la práctica desde hace tiempo. Llegamos a un punto en el que la legalidad parece no tener ningún valor, cuando se hace legal una situación totalmente ilegal y a muchos les parece normal, por el simple hecho de que se ha hecho durante años. Eso sí, si mañana el parlamento valenciano aprobara una ley que conviertiera en legales todas las ilegalidades de las que se acusa a Camps, hasta los leones del Congreso pondrían el grito en el cielo. Porque con la educación y los derechos individuales se puede jugar, pero los dineros que no me los toque nadie.

Con la nueva ley, las aulas catalanas sólo tendrán el español como lengua vehicular durante dos horas a la semana. El resto será en catalán, a excepción de las lenguas extranjeras, entre las que a muchos les gustaría incluír el castellano. Dicen los responsables de esta ley que la enseñanza del castellano en Cataluña está garantizada. Vale, pero ¿y el aprendizaje? ¿Está garantizado que los estudiantes acabarán su enseñanza obligatoria con un nivel de dominio de la lengua del Estado suficiente? Porque el "mi mamá me mima" nos lo sabemos todos, pero a saber cuántos alumnos salen de la ESO sabiendo lo que es la sicalipsis. O por qué un participio y un adjetivo no son lo mismo.

Y, aunque el aprendizaje del castellano fuera óptimo, esa no es la cuestión de fondo. La cuestión de fondo es que ésta es una piedra más en el enorme muro nacionalista. Un muro destinado a separar todo lo que huela a español y excluírlo de Cataluña. Porque, por mucho que se empeñen algunos, el problema (aún) no está en las calles, sino a nivel institucional. En la calle nadie se lleva una paliza por hablar castellano, pero en las instituciones se discrimina todos los días a cualquier español que quiera acceder a una plaza de funcionario público por el simple hecho de no dominar el catalán, aunque ese dominio no sea ni remotamente necesario para el desempeño de su trabajo. Y eso por poner un ejemplo. Todo en haras de proteger una lengua que sobrevivió a 40 años de prohibición, y de mantener unas supuestas señas de identidad nacional que deberían ser patrimonio de los ciudadanos y no de los políticos. Porque no me negarán que hay pocas cosas más autoritarias que el que una institución le diga a los ciudadanos cuál es su identidad.

¿Y el TC? ¿Por qué da vía libre a una ley que, para empezar, vulnera el artículo 6.3 de la LOE? Ya saben, ese que establece que el Ministerio de Educación fijará el 55% de los contenidos y los horarios mínimos para las comunidades con dos lenguas oficiales, y en virtud del cual se fijó el mínimo de tres horas semanales de lengua castellana en las aulas catalanas. Pues probablemente los magistrados hayan actuado, una vez más, como los delegados de los partidos políticos que son, en vez de como los garantes del cumplimiento de la ley que deberían ser. A mí sólo se me ocurren dos soluciones: o que el Estado recupere la competencia de fijar la totalidad de los horarios y contenidos en la enseñanza, o llevar a cabo una profunda reforma de la Justicia para hacerla totalmente independiente del poder político. Si sólo se me permitiera escoger una (por mí llevaría a cabo las dos), me quedaría con la segunda. La otra es más discutible, pero lo que no admite debate alguno a estas alturas es que una estricta separación de poderes es una condición indispensable para poder hablar de Estado Democrático. No sé hasta cuando tendremos que conformarnos en España con esta pseudodemocracia que tenemos desde la transición y que debería haber sido eso, de transición hacia una Democracia de verdad. Ya es hora de levantar la voz.

viernes, 24 de abril de 2009

Cómo no se debe gestionar una crisis

A veces ir a clase resulta interesante y útil. Hoy, por ejemplo, estudiando las pautas de comunicación que debe seguir una persona jurídica a la hora de solucionar una crisis, hemos visto las ideas que frenan y obstaculizan la gestión de dicha crisis por parte de la empresa. Es decir, las actitudes desde las que nunca se debe afrontar un problema de tal magnitud. Cuál ha sido mi (poca) sorpresa, cuando he visto que el Gobierno de Zapatero las ha cumplido todas a la hora de enfrentarse a la actual crisis económica. Esas ideas son las siguientes:

-"Las compañías excelentes no sufren una crisis": "estamos en la Champions League de la economía".

-"Nuestro tamaño nos protegerá": "estamos mejor preparados que el resto de los países de nuestro entorno".

-"La prevención de crisis es un lujo": porque para qué reforzar nuestro modelo económico si durante 30 años ha ido estupendamente...

-"Alguien nos rescatará": ¡Obama! ¡Obama!

-"Es responsabilidad de otros": "El origen de la crisis está en el derrumbe del sistema financiero estadounidense". Pero a nosotros nos ha acabado afectando más que al resto de Europa aunque no tuviéramos nuestros propios problemas estructurales, claro.

-"La mayoría de las crisis no son importantes": sólo era una "desaceleración acelerada"...

-"Cada crisis es única y no es posible prepararse": nadie lo vio venir... por mucho que la posibilidad de crisis económica estuviera en todos los medios de comunicación desde principios de año.

Es que las cumple todas, no me digan que no. Ya lo saben, no hagan como ZP y sean cuidadosos ante la posibilidad de que exista una crisis en alguno de los aspectos de su vida.

viernes, 10 de abril de 2009

Frentismo

Volvió ayer el PNV a cargar contra el nuevo Gobierno vasco formado por PP y PSE, con Patxi López como presidente (ellos no le llaman lehendakari, porque si no es nacionalista no debe ser lo suficientemente vasco). Ya saben, ese gobierno frentista que va a utilizar la legalidad vigente para formar un pacto que lleve a los partidos nacionalistas, y ya veremos si a las políticas nacionalistas, a la oposición. Las incógnitas sobre ese Gobierno, que son muchas, se resolverán en los próximos cuatro años, pero la actitud de las franquicias de PP y PSOE en las comunidades en las que hay una fuerte presencia nacionalista no genera grandes esperanzas.

Como saben, el parlamentario de UPyD, Gorka Maneiro, se abstuvo en la elección de la nueva presidenta de la cámara, Arantza Quiroga. Nos han llovido miles de críticas, que han tenido infinitamente más difusión que las miles de explicaciones que hemos dado. ¿Cómo iba Gorka a votar a favor o en contra de una candidata sin saber las razones por las que debía ser elegida? Nadie del PP ni del PSE se puso en contacto con Unión Progreso y Democracia para explicar el por qué de la proposición de Quiroga como candidata, por lo que Gorka no tenía motivos para dar un sí o un no. La única salida sensata era la abstención. ¿Negarle el voto a los constitucionalistas? No, ser coherentes con nuestra política y nuestras promesas de buscar cambios profundos y no puro maquillaje. Y si el nuevo Gobierno vasco empieza su andadura negándole el diálogo a una fuerza política representada en el parlamento, nada hace esperar que ese mismo Gobierno lleve a cabo ningún cambio importante.

Porque eso es el frentismo. No es que dos fuerzas políticas se unan para llevar a la oposición a un partido al que un grupo de ciudadanos (que da la casualidad de que todos juntos forman mayoría absoluta en el parlamento) consideran ineficaz. El frentismo es excluír a un partido, en este caso UPyD, del juego democrático. De la base del juego democrático, que es el diálogo. La democracia exige el diálogo entre todas las fuerzas políticas, aunque alguna de ellas no sea necesaria para ganar una votación. Lo contrario, dialogar sólo cuando interesa conseguir algo, puede ser muchas cosas, pero nunca democracia. Y la democracia verdadera es precisamente el objetivo que se debe lograr para que se de un cambio real en el País Vasco.