domingo, 10 de octubre de 2010

Primarias UPyD-Madrid: Breve análisis de los candidatos

Raúl Almendros: me gusta su juventud y su imagen porque da una sensación de no estar contaminado por la política profesional que encaja muy bien con el partido. Pero su juventud es un arma de doble filo: está muy verde y se le nota. No obstante, creo que podría ser un activo valioso para el futuro. No lo veo como cabeza de lista pero me gustaría que contaran con él para la lista definitiva.

Javier Flores: su dominio de la oratoria y la comunicación son dos cualidades muy importantes en un buen candidato y es el que más destaca en ellas, pero no me ha gustado su manera de hacer campaña. Lo primero que supimos de él fue su homosexualidad, como si eso le importara a alguien, y ha sido el único candidato que ha cometido una infracción de las normas al enviar un e-mail a los afiliados antes de abrirse la campaña. Esto le ha valido una sanción de la Comisión Electoral. No es una buena carta de presentación en un partido que aspira a un escrupuloso respeto de las leyes.

Augusto González: el único al que he conocido personalmente, en una reunión del CEL Carabanchel. Me pareció un hombre honesto y con buenas intenciones, pero no creo que tenga el carisma ni la habilidad comunicativa que necesita un cabeza de lista.

David Ortega: mi favorito sin lugar a dudas. En su discurso de presentación en el acto del jueves, fue el que mejor respondió a la pregunta que de verdad importaba: ¿quién es usted, por qué sería un buen candidato, y por qué sería un buen concejal? Tiene habilidad comunicativa, años de experiencia en la gestión universitaria, una formación impresionante y es responsable de algunas de las iniciativas parlamentarias más importantes del partido. Por su preparación y perfil, le daré mi voto el día 23.

viernes, 16 de julio de 2010

MD y el complejo de Lisa Simpson

Cuando alguien se mete en política, la mayoría tiende a pensar que lo hace porque espera sacar de ello algún tipo de beneficio material, ya sea un buen sueldo, una posición privilegiada para sus empresas, o la posibilidad de colocar a sus allegados en buenos puestos de trabajo. Las sospechas aumentan si el partido al que se adhiere es uno de los dos grandes, o incluso cuando es uno de los que tienen cierta cuota de poder a nivel autonómico. Al fin y al cabo, ¿quién va a apoyar a los principales responsables de que la política española sea un negocio sucio, si no es precisamente para participar en ese negocio?

Según este razonamiento, las sospechas serían menores hacia quienes se unen a partidos pequeños con escasas posibilidades de lograr cuota de poder. Efectivamente, quien viene a la política a lucrarse no se afilia a UCE, a CDL o a PUM+J. Sin embargo, yo no creo que quienes se afilian a este tipo de partidos tengan en todos los casos como único objetivo el servicio a la comunidad. Si los beneficios económicos todos los damos por sentados, no debemos olvidarnos de los beneficios psicológicos que la política, como cualquier otra actividad laboral, le reporta a quien participa en ella. En estos partidos minoritarios suelen abundar los salvadores del mundo, gente que sufre lo que yo llamo "complejo de Lisa Simpson". Están tan seguros de su superioridad intelectual y/o moral, que son incapaces de comprender que el resto del mundo no siga ciegamente sus dictados. Lo que buscan con su actividad política no es dinero ni privilegios, sino compatibilizar la visión que tienen de sí mismos con las que reciben del exterior. Y qué frustración cuando sus compañeros no los creen tan inteligentes y nobles como ellos se ven a sí mismos. Por supuesto, si ellos son poseedores de la verdad, quienes se lo niegan sólo pueden ser tontos o tener malvados intereses.

En UPyD, ahora que nuestras expectativas electorales son las que son, supongo que sufriremos el abordaje de aprovechados del primer tipo, y será trabajo de todo el partido, desde la dirección hasta las bases, estar vigilantes para que no se salgan con la suya. Pero en los inicios del partido, cuando la posibilidad de llegar al Congreso de los Diputados era una quimera, tampoco nos libramos de aquellos que sólo querían participar en política para sentirse importantes. Algunos de ellos han acabado en Movimiento Democrático, asociación que ha tenido cierta repercusión mediática (poca) desde que ayer emitiera un comunicado en el que ofrecía a Álvarez Cascos encabezar su lista a las autonómicas asturianas "sin condiciones previas". Esto traicionaría su propia "carta ética", en la que defienden la celebración de primarias, pero según su presidente, Juan Perán (ex-portavoz de UPyD Cataluña tristemente conocido por plagiar un artículo de Alejandro Diz sobre el liberalismo) no ha sido más que una maniobra para darse publicidad. Pues empiezan bien si su propaganda consiste en cebos y falsas promesas. Está claro que una vez conseguido el sillón ansiado, aunque sea un sillón tan pequeño, poco importa regenerar la política y la democracia. Sólo importa conseguir las atenciones que algunos tanto creen merecer.

Y podríamos citar más ejemplos, como el de Mikel Buesa, que fue feliz en UPyD mientras se sentía el número 2, pero que abandonó el partido airado y echando pestes de Rosa Díez cuando descubrió que "sólo" era el responsable de economía. O el de aquellas señoritas que no tuvieron problema en encabezar las listas vizcaína y guipuzcoana en las autonómicas vascas, pero no fueron capaces de asumir la pérdida de confianza por parte de la dirección tras sus pésimos resultados. Y así, muchos otros. Fueron molestos en su día, pero nos ayudaron a aprender la valiosa lección de que nunca hay que fiarse de los salvadores del mundo. No hay mal que por bien no venga.

jueves, 8 de julio de 2010

Independentismo catalán: más partidos que votantes

Si al constitucionalismo le preocupa la división existente entre Ciudadanos y UPyD, más preocupados deben estar quienes apoyan al polo opuesto, el del independentismo. Parece que poco importa el paupérrimo éxito de los referendos de autodeterminación (raro ha sido el municipio en el que la participación ha llegado al 30%, a pesar de que se han celebrado en las localidades donde más se concentra el voto secesionista), pues en los últimos meses no han dejado de proliferar nuevas marcas políticas con la ruptura entre Cataluña y España como principal eje programático. El descalabro electoral de ERC en las elecciones de otoño es más que probable, pudiendo perder más de un tercio de los 21 escaños que ahora tiene, y esa bolsa de votos es un caramelo demasiado dulce para dejarlo escapar.

Precisamente, es de ERC de donde nace el primero de estos nuevos partidos políticos. Tras perder las elecciones internas en su partido, el ex-consejero de gobernación Joan Carretero decidió abanderar un nuevo proyecto independentista, secundado por antiguos militantes de ERC y diferentes entidades independentistas. Reagrupament, oficialmente una asociación cultural, lleva meses promocionándose como la nueva esperanza del separatismo y de la regeneración democrática, aunque un servidor se pregunta cómo se puede regenerar la democracia desde el nacionalismo.

El camino de Carretero y su gente ni parece fácil de andar: las encuestas no contemplan su irrupción en la cámara autonómica, y ya ha sufrido graves crisis internas antes incluso de constituirse como partido político. La marca Reagrupament Nacional Català, con la que pretendían presentarse a las elecciones, fue registrada por tres ex-dirigentes que han abandonado el proyecto, por lo que parece que acabarán concurriendo como Pàtria i Dignitat. Con este panorama, las aspiraciones de Reagrupament pasan por convencer al ex-presidente del F. C.Barcelona, Joan Laporta, para que sea su cabeza de cartel.

Sin embargo, Laporta ya ha registrado su propio partido, llamado Democràcia Catalana, por lo que la alianza con Carretero aún no es un hecho. Poco se conoce aún del ideario de este partido más allá de su apuesta por la creación de un estado catalán, pero la popularidad de su líder, que no ha desaprovechado la ocasión de utilizar el Barça como plataforma de lanzamiento de su carrera política, parece suficiente para garantizarle un pequeño puñado de votos.De todas formas, parece contar con pocas posibilidades de lograr representación este otoño, se alíe o no con Carretero.

El último partido en sumarse es Força Catalunya, del presidente de Catalunya Acció Santiago Espot. Entre los méritos de este liberticida recalcitrante está el haber presentado más de 3.000 denuncias contra comerciantes que no rotulaban en catalán sólo en 2.009, o el haber amenazado con más denuncias a los patrocinadores de la selección española y a todos las empresas radicadas en territorio catalán que muestren colaboracionismo, afinidad o simpatía con España. Sin duda es la formación más radical de cuantas se han presentado en los últimos meses, pero también la que menos posibilidades tiene de entrar en el Parlamento catalán.

Con este panorama, parece claro que el independentismo está de capa caída. No así la opción política de más éxito en las 3 décadas de autonomía de Cataluña: la de la independencia subvencionada por España. Una legislatura más, la hipocresía nacionalista seguirá dominando la vida política catalana, pero eso hará patente la enorme verdad de que los catalanes saben que necesitan a España. Eso es así, por muchas esteladas que algunos quieran sacar a la calle este sábado.

sábado, 16 de enero de 2010

El progre

Llevamos ya años hablando de él, pero no nos atrevemos a establecer una definición. Voy a probar. En España hace tiempo que lo políticamente correcto ha secuestrado la sana costumbre de pensar por uno mismo, sustituyéndola por una lógica de lo "bienpensante", que no es más que el antiguo rollo hippie trasladado al siglo XXI. Lo que conocemos como "perroflauta", vaya: hay que acabar con la emisión de CO2 porque provoca el calentamiento global, aunque no haya ningún consenso en la comunidad científica sobre esa relación causa-efecto; hay que hacer el amor y no la guerra, sea con dictadores o con organizaciones terroristas; y, si nos ponemos un poco más hardcore, hay que boicotear a multinacionales como Nike, porque dan trabajo a niños de paises subdesarrollados que donde deberían estar es en sus casas, muriéndose de hambre. Un sistema de valores maduro y complejo, como se puede ver.

El progre, más concretamente, es aquel que se define como "liberal en lo social, pero socialista en lo económico". Toma moreno. Como si yo digo que mi cuerpo es de Albacete, menos mis brazos, que son de Villarriba de los Altramuces. Este transversalismo sui géneris (transversales son los colectivos y no las personas) es, una vez más, la enésima potencia de lo "bienpensante", porque está claro que a todos nos gustan las libertades en la calle, pero no tanto en la economía, que ya nos han enseñado que eso sólo produce desigualdades. El progre, por supuesto, se autodenomina defensor de la democracia (a su manera). Pero vamos a ver, ¿de dónde sale ese apoyo acérrimo a la democracia, y ese odio enconado hacia el capitalismo? Ambos son la aplicación de los mismos principios a distintos campos. Una, a la política, el otro, a la economía. Aceptar que la primera es intrínsecamente buena y el segundo es malo malísimo sólo se entiende desde la intención de querer quedar bien con todos, aún a riesgo de configurar una ensalada ideológica sin pies ni cabeza.

De modo que esa es la característica más destacable del progre. El afán enfermizo por ser "bueno", por guardar las apariencias para poder colocarse en un escalón moral superior. Sin duda, uno de mis movimientos sociales favoritos. Y mañana, los emos.

viernes, 4 de diciembre de 2009

C's y su propaganda basura

A raíz del indigno editorial de los 12 diarios catalanes, cuyo objetivo era presionar al Tribunal Constitucional, tanto la prensa tradicional como el mundo de internet han acogido numerosas muestras de apoyo al órgano encargado de proteger nuestro orden constitucional. Desde editoriales hasta artículos en blogs, todas han sido iniciativas muy necesarias en un país donde se está imponiendo el libertinaje sobre la libertad y el descrédito de las instituciones más básicas de nuestra democracia sobre el respeto al sistema de libertades. Sin embargo, hay quien debe estar tan necesitado de apoyos que ha decidido utilizar este asunto de la manera más rastrera, con el único objetivo de lograr su propio beneficio. Me refiero, cómo no, a nuestros queridos amigos de Ciudadanos.

Resulta que el Partido de la Ciudadanía ha creado un grupo en Facebook, con cierto éxito (de lo que me alegro porque significa que nuestra sociedad reacciona frente a las fechorías nacionalistas) y una declaración de principios que es imposible no compartir. Pero detrás de todo no hay más que una estrategia de propaganda basura, consistente en captar los perfiles de aquellas personas que se unen a la causa de buena voluntad, para luego llenar su buzón de Facebook de spam pro-C's. Yo mismo he formado parte de ese grupo desde su fundación hasta hoy, y en ese tiempo he recibido:

-Invitación a un acto en Barcelona el día de la Constitución y a otro el día 13 para pedir la dimisión de Montilla por no oponerse a los referéndums por la independencia. Bueno, vale, eso puede interesar a los miembros del grupo...

-Dos artículos de Francesc de Carreras y otro de Albert Rivera, promotor y presidente de C's. Vale, nos interesan los artículos que defiendan al TC, pero ¿de verdad que sólo esas dos personas lo han hecho? ¿Ninguna otra personalidad relevante ha dicho nada del dichoso editorial?

-Un enlace a la campaña "Cataluña somos todos", promovida por C's. Sin comentarios.

-Enlace a la web de C's, sin venir a cuento.

Por supuesto, los promotores del grupo no reconocen la responsabilidad de C's sobre el mismo, pese a que tres de sus administradores han sido candidatos de C's en las elecciones generales de 2008. No sólo eso, sino que no han desmentido el titular de E-noticies que afirma que el grupo ha sido creado por el partido de Rivera. Y no sólo no lo desmienten sino que envían esa noticia por mensaje privado a todo el grupo.

Qué triste. El partido que abrió la esperanza de una tercera vía en España, a la altura de cualquiera de esos molestos remitentes que no sabemos de dónde han salido. Una pena que tengan que recurrir a estas tretas para conseguir un puñado de votos. Pero supongo que por algo están hoy en día como están.